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Cómo propagar por acodo aéreo un árbol: Melia azedarach (Árbol del paraíso o Cinamomo)

El jardín trasero de la casa es un espacio con los dos extremos en lo que hace a su orientación. El lado derecho es la fachada norte de la casa por lo que recibe muy poco sol y eso si acaso en verano. El lado opuesto, con orientación sur está soleado todo el día y sobre él cultivo bastantes rosales. Necesitaba que este jardín lateral estuviera algo más sombreado en verano para proteger los rosales de las horas centrales del día pero que dejara pasar los rayos de sol en invierno y al inicio de la primavera. 

Fue difícil decidirse porque los árboles elegidos debían reunir varias características. No tener raíces invasivas, ser caducifolios, no tener un gran desarrollo ya que este jardín no es ancho, tener una bonita vegetación...y ya por pedir, que tuviera una floración aromática!
Yo no conocía este árbol. Descubrí un precioso ejemplar de Melia azedarach a principios de 2016. Estaba allí, al final de uno de los caminos de un vivero muy conocido de aquí de Madrid, 'Los Peñotes'. Me pareció precioso!! Desnudo de hojas y cuajado de pequeños frutos amarillentos colgando de sus ramas como diminutas manzanitas... 
Me informé sobre él y al comprobar que reunía los requisitos que yo pedía, quise comprar allí uno pero no me resultó fácil dar con un lugar dónde lo vendieran. Finalmente, en mayo de aquel año encontré uno y lo planté en mi jardín. Pregunté por su nombre común: Resultó ser cinamomo y también Árbol del Paraíso.
Es un árbol de crecimiento bastante rápido. Que no es exigente en lo que hace al suelo, que resiste bien cierto grado de falta de humedad en sus raíces, que no suele desarrollarse en nuestro clima mucho más allá de los 10/12 metros. Aquí os muestro mi pequeño arbolito al poco de plantarse. Apenas si se ven las ramillas que formaban entonces su diminuta copa!!

Y aquí lo tenéis tan solo un año después. Como veis desarrolla una frondosa y bonita copa con unas preciosas hojas.

Aunque la primavera pasada ya floreció lógicamente al ser todavía un arbolito poco desarrollado no llegó a producir una cantidad ingente de flores. A pesar de ello, las que se abrieron me parecen preciosas. De un color violeta muy bonito y de un aroma delicado y agradable que me encantó. Espero que aunque la copa vaya ganando en altura y por tanto la floración estará situada muy por encima de la cabeza al pasar bajo él, aún así se note su fragancia ya que son miles de flores las que llega a producir.

Y aquí lo tenéis a fecha de hoy. Se ha desarrollado ya una buena copa que mediante las podas precisas trataré de subir un poco para que el paso bajo ella sea cómodo. 

El año pasado puse a enraizar una de las ramas que emitió y tuve la suerte de que prendiera sin dificultad pero como no sé si fue el factor suerte el que me hizo tener éxito (ya crece en el seto sur) y quiero tener algún ejemplar más de este bonito árbol en mi jardín, decidí acodarlo.
He colgado ya cuatro artículos sobre los acodos en este blog. Traté en uno de ellos la forma de efectuar el acodo simple y en otro el acodo aéreo. Los otros dos los dediqué a la manera de independizar los dos acodos.
La información que os ofrezco en ellos no solo vale para rosales, es de aplicación a cualquier otra planta leñosa. Estos artículos tienen una información detallada sobre los acodos y podéis consultarla si tenéis curiosidad. Pero al ser los cuatro artículos sobre acodos practicados sobre estos arbustos, he querido mostraros hoy como el acodo también puede aplicarse en muchas plantas leñosas y constituye una fácil y estupenda forma de reproducir algunos árboles de nuestro jardín.
Ya sabéis que soy poco de esquejes, no porque no sean un estupendo sistema de reproducción, sencillamente es porque suelo olvidarme de regarlos y aunque a veces empiezan a prosperar, también me ha pasado que al poco, por olvidos en su hidratación, me han fracasado.
El acodo me parece un sistema de reproducción para jardineros "olvidadizos del riego" como yo jajajaja
Se trata de un sistema de reproducción vegetativo (el sexual es por semillas) con el que se obtiene un clon (duplicado exacto) del ejemplar del que se extrae.
Técnicamente no tiene complicación alguna. Sencillamente se trata de eliminar la corteza exterior de una pequeña porción de un tallo
Lo que queremos fomentar cuando practicamos un acodo es que esta zona a la que le extraemos la corteza, emita raicillas antes de llegar a independizar la rama de la planta madre
De esta manera, aunque al igual que los esquejes, hay que cuidar su hidratación el riego es mucho menos frecuente y la factor de las condiciones atmosféricas como la humedad que tanto interviene en los esquejes, aquí no tiene repercusión. 
Mientras las raíces se desarrollan, el agua y el alimento que nutre nuestra rama sigue viniendo de la planta madre y en tanto no lo independicemos, seguirá dependiendo y protegido por él.
Podéis creerlo. La mayoría de las veces tendréis éxito al reproducir vuestros ejemplares usando este sistema si seguís estos pocos pasos y, por supuesto, no se descuida la hidratación.
Podemos practicar esta forma de reproducción en primavera en los tallos ya maduros de la estación anterior o también a finales de verano usando ramas fuertes crecidas durante el mismo año.
Una vez se ha establecido el sistema radicular podremos "independizarlo" de ésta simplemente cortando por abajo la rama sobre la que practicamos el acodo. A partir de ahí constituirá un ejemplar individual.

Bien, vamos al acodo!! Tijeras de mano de podar y navaja de injertos como siempre, perfectamente limpias!!
Para empezar elegimos una rama fuerte, vigorosa, pero sobre todo sana!! En este caso yo he elegido dos, de manera que si tengo éxito tendré otros dos ejemplares de mi cinamomo.

Ahora viene un trabajo algo delicado pero no os preocupéis que no es imposible :) se trata de practicar tres cortes en la porción de la rama elegida. Como indica siguiente fotografía que aunque corresponde a los cortes practicados en un rosal vale igual para el acodo de cualquier otro arbusto o árbol.
Primero haremos un corte alrededor de toda la rama. Deberá no ser tan superficial que luego no podamos quitar la madera exterior pero tampoco tan profunda que seccionemos la rama y la rompamos.
A continuación volvemos a realizar el mismo tipo de corte pero unos centímetros más abajo.
Ya solo resta unir los dos cortes anteriores mediante una incisión recta.
Os aconsejo que si no lo habéis hecho nunca toméis antes un par de ramas y hagáis unas pruebas. No es cosa de estropear la rama elegida. No es que sea nada difícil pero es mejor practicar un poquito antes. Ya veréis como enseguida os familiarizaréis con la navaja (también vale un cutter si no tenéis navaja de injertar). Es cuestión solo de un poquito de práctica. Cuando hayáis hecho unos cuantos cortes y descortezado el fragmento hacerlo ya en la rama elegida.
El siguiente paso será empezar a levantar la corteza con mucho cuidado, para ello nos valdremos de la uña de la navaja. Primero metiendo la cuña en el corte vertical. Comprobaréis como la capa exterior de la rama se levanta con toda facilidad. Despacito. Con cuidado...seguimos presionando levemente con la uña de la navaja hasta ir "pelando" del todo el punto del acodo.

Así hasta que la capa externa se separa totalmente de la rama.
Es el momento de humedecer el acodo muy ligeramente con agua. A continuación espolvorearemos esta zona con hormonas de enraizamiento en polvo y eliminaremos el sobrante.

Debemos insistir en un aspecto importante: Debemos limitarnos a retirar la capa externa únicamente y llevar buen cuidado de no eliminar la capa llamada Cambium. Esta capa es capaz de emitir raíces. Si llegamos a eliminarla nos quedaremos con una porción de tallo con el xilema a la vista y debemos saber que éste no emitirá raíces.
Si queréis ver qué ocurre cuando eliminamos el cambium visitad el artículo publicado en noviembre y en el que explicamos las razones por las que en alguna ocasión puede fracasar un acodo aéreo precisamente por eliminar el cambium.
Qué sustrato o material usamos para envolver la zona del acodo?
Lo idóneo es el musgo húmedo pero también nos va a funcionar utilizar un sustrato muy ligero dónde las raicillas no tenga problema de crecer y que retenga la humedad. No nos valdría un sustrato que se compacte, que se encharque o que no drene perfectamente. Cualquier sustrato de jardinería al que incorporemos algo de perlita o materia orgánica como humus, madera muy triturada o turba puede valernos.
Si tenemos musgo, pues estupendo...si no, el sustrato que tengamos pero que retenga lo más posible la humedad. Una mezcla de turba, fibra de coco y un puñado de vermiculita puede que constituya una buena mezcla que mantendrá la humedad durante bastante tiempo.

Bien, el siguiente factor en el que debemos pensar es cómo cubriremos nuestro acodo. Pensemos que deberemos protegerlo tanto de la luz como de la deshidratación lo más posible.
Aunque tradicionalmente los acodos suelen envolverse simplemente en plástico, a mí me resulta mucho más fácil que estén "metidos" en algún tipo de contenedor. Esta pequeña macetita de fibra de coco me parece idónea.

He practicado un pequeño orificio en su base para meter a través de él la rama acodada. La he situado a una altura en la rama que permita que la zona descortezada quede en el medio.

A continuación y para facilitar el relleno del contenedor, la he envuelto con plástico de cocina transparente y que he sujetado a la base del contenedor con una brida.

A partir de aquí simplemente es cuestión de ir metiendo el musgo húmedo en el contenedor haciendo cierta presión con los dedos para que toda la zona de la rama a la que le hemos retirado la corteza exterior esté en contacto con él.

Ya lo tenemos!! Ahora tenemos que cerrar el plástico por arriba. Con el mismo sistema, una brida.

Otra condición imprescindible es que se prive a la porción de tallo que acodamos de luz. Esto fomentará que broten raíces. Para ello de nuevo envolvemos el conjunto esta vez con un plástico negro que ajustamos tanto en su parte inferior como superior con bridas.

El siguiente aspecto importante: Facilitar el mantenimiento de la hidratación.
A partir de aquí es cuestión de esperar unos meses hidratando de vez en cuando el acodo para que el sustrato o el musgo que hemos utilizado no llegue a secarse nunca. Hay que pensar que al estar envuelto todo el conjunto en plástico, el nivel de evaporación es bajo y nos dará muchos problemas que cuando reproducimos por esquejes. Aún así, es preciso hidratarlo de vez en cuando y no podemos olvidarnos de él totalmente.
Desenvolver todo el conjunto cada vez que queremos hidratar sería tedioso, hay que buscar algún sistema que facilite las cosas. 
Para mantener un buen nivel de hidratación podemos utilizar simplemente una jeringuilla de las de tamaño grande que se venden en farmacias.

Como no sé si me ausentaré unos días en los meses próximos se me ha ocurrido dejar "clavado" en la parte superior del acodo una simple pieza de unión de tuberías de riego por goteo.
Si se da el caso de que no esté durante un tiempo en casa, dirigiré hasta ahí un gotero y tendré solucionado el asunto de la hidratación incluso en mi ausencia.

Esta será breve si es que se produce, de manera que como el riego no se efectuará por esa época todos los días, no pasará nada porque el acodo reciba algo más de húmeda de la cuenta. En realidad he observado antes de dejar esta pieza, que el agua "sobrante" escurre fácilmente por la parte inferior del envoltorio ya que las bridas no las he ajustado apretadas para no dañar la rama.

El secreto para tener éxito con los acodos no es más que asegurar la hidratación en todo momento y hacer las hendiduras que permitirán retirar la corteza exterior a la profundidad correcta. NO hay más!!
Quiero insistir en que al descortezar el pequeño fragmento de rama se haga con cuidado. Si al hacer los cortes apretamos en exceso con la navaja la capa que retiraremos será demasiado gruesa y "nos llevaremos" con ella la capa que tiene posibilidad de emitir raíces: el cambium. De manera que vayamos con cuidado en este proceso si queremos tener éxito con nuestro acodo.
Esta fotografía creo que muestra claramente las capas de las que se componen las plantas leñosas y con sus anotaciones entenderemos sin dificultad esto que os comento. Ofrezco este enlace para los que queráis ver algunas fotografías en las que no se ha tenido éxito con un acodo en el caso de un rosal: Independizar un acodo aéreo en un rosal. Por qué en ocasiones los acodos fracasan.
Como habéis podido ver, es un sistema sumamente fácil de aumentar nuestras existencia de algunas plantas. Ahora a esperar un tiempito. Cada planta tiene su ritmo de emitir raíces y no sé con exactitud cuando estará listo el acodo para independizarlo. Dentro de un par de meses abriré la parte superior de los dos plásticos y miraré qué tal va la emisión de raicillas.

Por cierto, sé que algunos os preguntaréis qué pinta esa pelota de tenis en la parte superior del tutor que mantienen vertical el tronco del árbol y que impide que el viento lo tumbe cuando sopla. El tutor como veis es bastante grueso y el borde superior vi que dañaba al rozar sobre el tronco. Se me ocurrió que la pelota podría protegerlo de estas heridas. Así de fácil!! jejeje
Buen lunes, queridos amigos jardineros!! ;)

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A veces algunas ramas de rosal se acodan de forma natural.

No es la primera vez que hablamos en este blog sobre una forma segura, fácil y con un altísimo porcentaje de éxito de reproducir rosales: los acodos.

Al final de este artículo os pongo unos vínculos para que, si tenéis curiosidad, podáis leer sobre los dos tipos de acodo que podemos practicar sobre los rosales: el acodo simple (rosales con ramas largas que permitan doblarse hasta el nivel del suelo) y el aéreo (para rosales arbustivos cuyas ramas no tienen ni el largo ni la flexibilidad para que toquen el suelo).
El acodo es una forma de reproducción vegetativa (es decir, no sexual) que las plantas utilizan de modo natural para extenderse en el territorio que les rodea.
Es decir, no es simplemente algo que practicamos los jardineros cuando queremos obtener un individuo absolutamente idéntico al rosal del que procede la rama que utilizamos para el acodo.
Lo que obtenemos, al contrario que cuando sembramos la semilla de un rosal (reproducción sexual) es un clon. Una copia fiel del padre del que procede la rama.
Así que en ocasiones nos podemos encontrar con la grata sorpresa de que el propio rosal, fortuitamente ha desarrollado un acodo.
En mi caso, el otro día, al podar este Rosa 'Eden rose 85' vi que en su base, a cierta distancia crecían dos conjuntos de ramas mucho más finas que las que usé para formar parte de la estructura.
Inicialmente pensé en cortarlas pero luego se me ocurrió que era posible que si escarbaba la tierra con cuidado me encontrara con que habían desarrollado raicillas a su alrededor suficientes como para sacar un par de ejemplares así "por la cara" y que podría plantarlos en otras ubicaciones del jardín sin tener el fastidio de tener tanto cuidado con la hidratación como debe observarse cuando ponemos un esqueje en tierra.
Un acodo es una rama que, habiendo estado durante muchos meses tocando el suelo o incluso ligeramente hundida bajo su nivel una parte de ella, en las yemas de esta zona que ha permanecido constantemente húmeda ha desarrollado raíces.
El suministro de agua y nutrientes de esta rama acodada le viene inicialmente del rosal padre y cuando llega a desarrollar esas propias raíces que parten de algunas de sus yemas, también de él mismo.
Por eso es un método tan fácil de reproducir rosales. Mucho más que los esquejes cuyo índice de fracaso es muy superior precisamente porque no cuentan, a diferencia de los acodos, con ese agua y nutrientes asegurados por el rosal padre en tanto no se desarrolla su propio cepellón y es capaz de ser independiente.
Pues bien. Una de las ramas pude independizarla inmediatamente y ya está plantado un nuevo ejemplar de mi Rosa 'Pierre de Ronsard' en un pequeño contenedor. 
Podéis observar como el rosal tenía a cierta distancia un par de tallos emergiendo cerca del centro del rosal. Uno de los tallos estaba muy ramificado, el otro era una rama bastante larga.
Aquí os lo muestro.


Me decidí a retirar con mucho cuidado y despacio la tierra que cubría alrededor a ver qué me encontraba.
Fui retirando tierra poco a poco y enseguida vi que ambas ramas (la ramificada y la larga) partían de un mismo lugar.

Tengo la impresión de que cuando planté este rosal me dejé una rama (que ya estaba bifurcada) hundida bajo el suelo de plantación.
Seguí retirando tierra y comprobé que con el tiempo esa rama hundida fue desarrollando raíces de manera que entusiasmada por la idea de obtener un nuevo rosal fui a por un contenedor con una mezcla de sustrato adecuada que mantuviera la humedad y fuera muy esponjosa.
Sí, una vez pude observar bien las raíces pensé que tenía suficientes como para no esperar y que podría independizarlo aquel mismo día.
La parte ramificada no merecía la pena conservarla y me quedé solamente con la rama larga.
Es una rama magnífica no porque sea de gran calibre si no por las yemas que ha desarrollado en su base. Estas garantizan que en breve tendré un rosal con cuatro tallos largos.
Pero además tiene ya unas estupendas raíces que le permitirán vivir a partir de ahora de modo independiente. Viva la libertad de los acodos!! Es broma jejeje

A continuación practiqué dos cortes. Uno junto al rosal padre para independizar el conjunto y otro para independizar la rama larga con sus propias raíces.

Aquí tenéis la rama acodada y ya enraizada. Lista para su plantación!! Y sin haber intervenido lo más mínimo...qué bueno!! :)


Con el sustrato preparado ya planté este acodo recien independizado llevando buen cuidado de hundirlo de modo que todas las yemas que se han desarrollado bajo el nivel del suelo sigan estando cubiertas por tierra. 
Fijaos en la zona húmeda de la rama de dónde salen las tres yemas. Está claro que esas yemas estaban cubiertas por el suelo y así las dejaré cuando realice la plantación.

Unos días en un lugar protegido del frío y en breve lo pasaré a su lugar de plantación definitivo que todavía no tengo decidido.

No tuve tanto éxito con otra rama bastante larga que emergía más atrás, cercana al muro de la rampa. 


En este caso no tengo claro que sea un acodo. Más bien creo que es una raíz desarrollada desde una de los tallos gruesos del rosal padre y que ha dado lugar a esta rama pero que todavía no tiene raíces que permitieran que yo la independizara el otro día.

Decidí que seguiría viviendo "a expensas" del rosal padre de momento. 
Practiqué una pequeña trinchera en el suelo sobre la que tumbé la rama.

Para que no se moviera con el viento o con la propia manipulación que practicaré sobre el rosal, puse dos anclajes (dos piquetas de riego).

Volví a cubrir este trozo de rama tumbada con tierra y até al rosal el resto de la rama que emerge por encima del nivel del suelo.

El otoño próximo, al estar este trozo de rama bajo el suelo, con humedad constante, desarrollará raíces y lo independizaré obteniendo con ello el segundo ejemplar de mi Rosa 'Eden rose 85' sin esfuerzo prácticamente ninguno.
La tarde fue provechosa. Me dio tiempo de podar, defoliar y colocar todo el rosal padre, obtuve un ejemplar de él ya independiente y puse a acodar una de sus ramas... más no se puede pedir!!
Buenas noches, queridos lectores!! :)



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Independizar un acodo aéreo en un rosal. Por qué en ocasiones los acodos fracasan.

A principios de marzo de este año practicamos un acodo aéreo sobre un rosal
Hoy os muestro una serie de acodos aéreos independizados. Las fotografías me las ha cedido amablemente mi amigo Jorge Nogueras (Muchos de vosotros le conoceréis en la Red como Jorge Vie en Rose) que no es la primera vez que colabora con este blog aportando sus muchos conocimientos. La biología es su profesión y hace de ella una materia enormemente agradable de aprender atendiendo a sus amenas y claras explicaciones. Desde aquí le agradecemos el ofrecimiento generoso de sus explicativas imágenes y la explicación del proceso en el único caso que no prosperó el acodo.
Veamos primero nuevamente esta imagen. Nos servirá para saber exactamente qué hicimos en marzo y en la última parte de este artículo saber por qué los resultados de Jorge han sido positivos salvo en uno de los rosales. 

Aquí veis un par de rosales mientras se estaba desarrollando las raíces sobre los cortes practicados en sus ramas.


Han pasado bastantes meses. Dentro del contenedor que rodeaba la zona del tallo dónde nuestro amigo retiró la capa más externa de la rama, se han ido desarrollando envueltos en musgo, pequeñas raicillas 
El otoño es un buen momento para independizar la rama acodada del rosal padre porque ya no hace calor y la planta podrá seguir emitiendo raíces en el hoyo de plantación dónde lo metamos (o dentro del contenedor si no deseamos plantarlos todavía directamente en tierra).
Aquí tiene Jorge sus cuatro acodos independizados de los rosales padres dispuestos a ser plantados.


Veamos algo más en detalle los resultados: Comprobamos como entre el musgo hay pequeñas raicillas. Desarrolladas suficientemente permitirán  que las ramas de los rosales dónde se practicaron los acodos sean separadas del rosal del que proceden y serán capaces de suministrar el agua y los nutrientes que el rosal precise para seguir viviendo de forma autónoma.

El largo de los tallos desde el punto de acodo a su ápice era excesivo y con buen criterio ha cortado la parte superior de los mismos dejando solo unos centímetros de tallos antes de enmacetarlos.
Podría haber plantado estos acodos enraizados directamente en tierra pero Jorge ha preferido no hacerlo y los ha puesto en pequeños contenedores dónde seguirán desarrollando un buen cepellón antes de que en primavera los plante en el jardínen su lugar definitivo.

Debo decir que mi acodo aéreo como podréis ver en las imágenes de más abajo empezó a emitir raíces pero como sabéis quienes leéis este blog asiduamente, el accidente que sufrí ha impedido que me encargue de las tareas de mi jardín.
Pedir a mi madre en septiembre que regara un jardín tan grande como el mío ya me parecía demasiado trabajo. Pero invitarla a que jeringuilla en mano metiera los brazos entre las ramas de un rosal ya bien crecido en busca de una cajita de comida precocinada, diera con el orificio de entrada e inyectara el agua de la jeringuilla me parecía excesivo!! Así que sintiéndolo por mi amiga Isabel Rodríguez para quién en realidad hice el acodo, y ante la imposibilidad de seguir regándolo, desistí de tener buenos resultados con él y casi tenía la certeza de que las raíces morirían. Una lástima porque está claro que el acodo hubiera prosperado a poco que hubiera seguido regándolo y no las raíces emitidas no se hubieran secado. 
No estoy del todo segura pero creo  que estas raíces emitidas mientras se regó murieron cuando el sustrato que las rodeaban permaneció demasiado tiempo seco. En fin. Qué más quisiera yo que no haberme roto la pierna y haber continuar con su cuidado. La próxima temporada será querida Isabel! :)



Como este tipo de reproducción vegetativa es sumamente fácil de practicar he creído más aconsejable volver a acodar este rosal en primavera y no invertir tiempo y trabajo en seguir cuidando de un acodo que no estoy segura de que prosperara.
No obstante la facilidad de este sistema hay que tener buen cuidado de dos cosas para que lleguen a prosperar: mantener en todo momento la humedad del musgo o sustrato que rodee la zona del corte y tener cuidado al hacer el acodo de eliminar solo la capa más externa de la rama que utilicemos.
Según me ha dicho, Jorge practicó cinco acodos y sólo uno de ellos ha resultado fallido (una lástima porque precisamente se trata de un rosal antigua de su abuela al que él tiene muchísimo cariño).
Veamos el resultado con esta imagen en la que ha hecho algunas anotaciones que me parecen muy esclarecedoras:

Vamos a entender muy bien las razones del fracaso en este caso. Lo comprenderemos si tenemos en cuenta cual es la función y las capacidades de cada una de las capas que conforman una rama de rosal (o de cualquier arbusto o árbol)

Qué ha ocurrido para que no llegara a producir raíces este acodo? La razón ha sido tan simple como que al hacer el corte para retirar la capa externa de la rama el corte se hizo demasiado "hundido" y al tirar, junto con el floema salió también la capa que hubiera permitido la emisión de raíces, es decir, el cambium.
Comprobamos como en la fotografía anterior, las zonas señaladas en verde y dónde no llegó a retirarse del todo el cambium, aunque de modo muy incipiente se desarrolló sobre el callo alguna raicilla.
Por el contrario, la zona señalada en amarillo y dónde además del floema se elimitó también el cambium, el tallo quedó con el xilema a la vista y sin capacidad para emitir raíces.
Y esto es todo de momento, amigos. Espero que no paséis demasiado frío durante este fin de semana que pronostican de lo más desapacible. Aquí, en la Sierra de Madrid, con la nieve a unos metros como quién dice de mi jardín, estamos que nos pelamos de frío!! jejeje Muchas gracias por visitar este blog.
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Independizar un acodo simple del que hemos obtenido dos rosales.

Hola, amigos!! Toca plantar ya sin falta los rosales a raíz desnuda que están llegando estos días. Evidentemente yo no puedo hacerlo pero tengo la gran suerte de contar con la ayuda de alguien que entiende perfectamente bien mis instrucciones y que las va siguiendo al pie de la letra. 

Se hace raro jardinear solo mirando y dando instrucciones. ajjajajaj Pero bueno, eso es lo que toca y habrá que conformarse. Igualmente estoy disfrutando estos días porque al menos las zonas que desde mi silla de ruedas puedo llegar a ver del jardín siento que participo directamente en las labores. 
La plantación está resultando menos problemática de lo que creí en un principio. Me inquietaba bastante cómo indicar a la persona que me ayuda el lugar exacto dónde deseaba que plantase arbustos que tengo comprados y todavía enmacetados y los rosales a raíz desnuda.
Pero lo he resuelto fácilmente. Estos días he consultado dentro de las carpetas dónde guardo miles de fotografías de mi jardín y como no hay rincón de él que no esté plasmado en alguna de ellas no h asido difícil mostrarle la imagen pertinente a mi ayudante y que sí él supiera exactamente el sitio para plantar. 
No sé cómo lo hubiera hecho de no haber contado con tanta imagen!! No he tenido problema en elegir los lugares. Como siempre que tengo que elegir una ubicación consulto mis "fotografías de sombras" y así sé cuántas horas de sol recibe ese rincón durante el solsticio de verano.
Además de las plantaciones hoy tocaba independizar un acodo que practiqué en Rosa 'Guirnalde d´Amour' en marzo. No podía esperar más. Hice el acodo con la idea de que este otoño mi amiga Cruz Tolosa pudiera plantarlo en su jardín si llegaba a arraigar.
Si alguien tiene curiosidad por ver todo el tutorial de como practiqué este acodo simple puede consultarlo en el artículo que colgué en marzo pinchando AQUÍ.
Estoy exultante, no solo ha arraigado el acodo que hice para ella...si no que de este acodo han salido dos rosales!!! Fantástico, verdad? :)
Como véis en esta fotografía tomé una rama del rosal padre y la flexioné hacia el arriate que hay más elevado a la derecha hasta introducirlo por un agujero que practiqué en el lateral de un pequeño contenedor que hundí en la tierra del arriate.
Qué ha pasado? Creo que esta imagen explica muy bien como se han logrado los dos rosales: 
De una parte, del pequeño corte que practiqué bajo una yema de la rama metida en el contenedor han brotado las raíces correspondientes. Ya tenemos un rosal.
Y el otro? Muy fácil...la rama del rosal padre venía de la derecha y antes de llegar a meterse dentro del contenedor había unos centímetros de la misma que permanecieron hundidas bajo tierra. De una de esas yemas también han brotado raíces de tal manera que tenemos el segundo rosal.
Aunque hasta hoy no he independizado los dos rosales ya hace tiempo que sabía que habían arraigado dos. Por qué? Pues porque la ramita que inicialmente sobresalía del contenedor se había convertido en varios tallos con ramificaciones laterales incluso.
Del segundo rosal tenía grandes esperanza al observar que a unos centímetros del contenedor estaban brotando varios tallos largos y fuertes. Que había arraigado lo tenía segundo otro tema era qué cantidad de raíces había emitido y si serían suficientes como para plantarlo esta temporada directamente ya en tierra o habría que ponerlo provisionalmente en un contenedor a la esperar de que se fortaleciera.

Me creeis si os digo que estaba impaciente por afrontar esta labor hoy? jejejej Me hacía una ilusión tremenda que el rosal que quiero enviar a Cruz hubiera desarrollado un buen sistema radicular y así garantizar que cuando ella lo cultive en su jardín, con los cuidados de una buena jardinera como es Cruz, se convierta en un ejemplar hermoso que le proporcione muchas alegrías durante muchos años. Y ya para rizar el rizo, que el segundo rosal también contara con fuertes y abundantes raíces ...por pedir que no quede!!
Mejor imposible!!
Lo primero que hemos (ha, mi ayudante jejejje) hecho ha sido independizar el acodo del rosal padre y así poder manipular mejor.
A continuación y con sumo cuidado hemos (ha) ido escarbano la tierra de alrededor del contenedor para ver si se habían salido las raíces del mismo y aparecian en la tierra circundante. Exactamente eso ha pasado. Rapidamente hemos visto que sí, que las raíces del rosal de Cruz no estaban solo dentro de la pequeña macetita si no que se habían desarrollado ya fuera, en el sustrato del arriate.
Palpando con cuidado hemos cortado la rama justo unos centímetros antes de meterse en el contenedor. Así ambos acodos quedaban entre sí independientes. Con cuidado de no romper las raíces que sobresalían lo hemos extraído y este es el precioso ejemplar que tenemos. Las raíces han llenado el recipiente y se salían por los agujeros de drenaje. Buen síntoma e un estupendo desarrollo!!





Bonito. Verdad!! Este verano incluso echó alguna rosita. En esta foto pueden verse los escaramujos que han quedado de ella. Así que Cruz podrá disfrutar ya esta próxima temporada de sus preciosos racimos de rosas porque la inicial ramita ha desarrollado ramillas laterales sobre las que florecerá abundantemente.


Quedaba extraer el segundo rosal. Había que proceder con cuidado. En este caso no teníamos un contenedor que protegiera la mayor parte de raíces y no era cosa de romper las raicillas que permitirán que pueda absorber el agua y los nutrientes del suelo.


Lo ideal era lograr sacarlo con un pan de tierra lo más grande posible. Pero el asunto no estaba nada fácil. Este segundo rosal había desarrollado sus raíces por debajo del contenedor y el espcio para manipularlas no era grade. Casi ha quedado a raíz desnuda pero no importa!! He visto qué potentes y abundantes raíces había desarrollado y lo cierto es que estoy casi, casi segura de que prosperará.



Estaba tan desarrollado el sistema radicular que no he querido meterlo en un contenedor. Directamente lo hemos plantado en tierra. En un lateral del arco del portón de madera que hay al inicio del jardín trasero. Incluso podéis ver como este segundo rosal ha desarrollado más raíces aún que el que estaba en la macetita precisamente por poder crecer a sus anchas en el sustrato del arriate.
Os preguntaréis entonces por qué no haber hecho el acodo directamente en tierra. Se podría haber hecho perfectamente. De hecho es así como suele practicarse los acodos simples pero yo quería asegurar. No sabía con certeza si iba a desarrollar suficiente cepellón y en el caso de que hubieran sido escasas las raíces las tendría metidas en un contenedor que no tendría que manipular al extraerlo de la tierra y por tanto no las ponía en riesgo.
Y asi ha quedado plantado ya en mi jardín.. Esta primavera comenzará a crecer y Rosa 'Guirlande d´Amour' es un cultivar tan fuerte y tan sano que no creo que tenga que esperar más allá de dos primaveras para verlo encaramarse a la parte superior de la estructura. A ver qué tal se desarrolla..

Además, mucho mejor así, creciendo estos rosales en sus propias raíces. Ni en el clima de Cruz ni en el mío hay peligro de que las heladas den al traste con estos rosales. Se trata además de una variedad sumamente sana y potente así que no encuentro razones para que tenga que crecer sobre un injerto.

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