sábado, 14 de marzo de 2015

Las bayas. Condiciones de cultivo y preparación del suelo (I)

La semana pasada preparé este rincón del huerto con la idea de poder plantar en él algunos frutales de baya arbustivos. Para no hacer demasiado larga esta entrada creo que es mejor dedicar ésta a las condiciones generales de cultivo de los frutales de baya arbustivos y a la preparación del suelo y aplazar para la siguiente la plantación de algunos de ellos.
El emplazamiento
Si hemos de hacer caso a los datos que figuran en algunos libros específicos sobre el cultivo de las bayas deberíamos ubicar los arbustos de baya a pleno sol. Pero claro, estamos en lo de siempre, que los libros suelen de autores ingleses o al menos foráneos. Y cuando la página de un vivero, un libro o un jardinero ingleses dicen que ubican una planta a pleno sol no es al pleno sol de lugares como el interior de nuestro país, en concreto Madrid, dónde el sol en verano sencillamente achicharra.
De ahí que haciendo caso a amigos jardineros que cultivan estas plantas en su jardín en zonas de climas semejantes al mío, haya decidido ubicarlas en zonas de semisombra, al resguardo del sol del mediodía. Recibirán unas horas de sol pero no el que más quema. Espero que sea sol suficiente para que sus frutos resulten dulces al madurar.
Está en la esquina SE del jardín. En la parte más alejada del huerto. La valla divisoria, el hecho de que está a un nivel más bajo que el resto del huerto y el pino con una buena copa que está cercano a este espacio, lo convierten en un sitio protegido de los vientos fríos y un poco de las heladas.
El suelo
Los frutales de bayas precisan suelos con pH tirando a ácidos, en el rango de 6/6,5. Es aconsejable, cuando se prepara el terreno, adicionar bastante materia orgánica para lograr un suelo permeable, rico y que retenga cierto grado de humedad sin llegar al encharcamiento que produciría pudrición en las raíces. Un suelo rico, con capacidad de penetrar el oxigeno, suelto...
Estas plantas, y sobretodo los frambuesos y las fresas, son bastante exigente en las necesidades de hierro. El caso extremos lo constituirían los arándanos cuyos valores de acidez para crecer en óptimas condiciones son realmente bajos, en torno a un pH 4.
Todos conocemos los problemas de clorosis férrica que se producen en las plantas que carecen de él. El pH del suelo es de suma importancia para cultivar acidófilas. Y cuando el cultivo de estas acidófilas se produce en en suelos alcalinos, a las plantas les resulte difícil asimilar el hierro existente en el suelo, por eso es tan necesario rectificar el pH del medio dónde crecen para evitar todos estos problemas de carencias.
El suelo de mi jardín tiende a cierta acidez pero no tanta como la que precisan estos arbustos. Además, este rincón dónde he hecho las plantaciones no cuenta con un suelo lo que se dice bueno. En él, como expliqué en la entrada que mencionaba arriba, hemos ido depositando bastante material procedente de otras zonas del jardín según hemos ido preparándolas. Es una zona con bastantes piedras y con suelo de muy mala calidad.
Por eso decidí sustituir todo el suelo de las zanjas dónde están plantados. Podría haber rellenado toda la zanja directamente con tierra de castaño pero hubiera encarecido bastante la plantación. De ahí que prefiriera elaborar yo misma la mezcla con los siguientes elementos y una vez rellenas las zanjas dejar la tierra para acidófilas para utilizarla en los hoyos que he ido practicando a la hora de plantar. 
Estos arbustos de baya pueden plantarse en hoyos de unos 45 x 45 cm más o menos. En mi caso las zanjas miden aproximadamente 65 cm de ancho y unos 50 de profundidad.
Las he rellenado con una "mezcla" de estos cuatro elementos:
  • Turba rubia. Que no aporta prácticamente nutrientes pero sí mucha materia orgánica además de estructura y aireación haciéndolo más mullido y facilitando el crecimiento de las raíces. Se trata de un material con una buena capacidad de retención de humedad.
  • Sustrato vegetal enriquecido. Lo compro en el vivero de mi pueblo. Lo veo bueno, muy oscuro, con nutrientes, con bastante materia orgánica. Es el que suelo usar como base de plantación en los hoyos de casi todas las plantas.
  • Azufre en polvo. Este elemento no hace un efecto inmediato. Es decir, no acidifica instantáneamente si no que lo hace al cabo de unos meses que tarda unos meses en hacer efecto. De ahí que lo ideal hubiera sido preparar el suelo en otoño para que ahora ya hubiera bajado el pH con la aportacion del azufre pero no ha habido  más tiempo y no podía retrasar la plantación de los frutales. No he querido excederme en la cantidad que he aportado a la mezcla y dejaré pasar unos meses para volver a comprobar el pH del suelo de esta zona. Si todavía resulta demasiado alto, agregaré directamente al suelo algo de sulfato de hierro granulado y lo mezclaré superficialmente con él.
  • Estiércol bien fermentado. Además de aportar nutrientes al suelo mejorara su estructura, su aireación y su capacidad de seguir húmedo pero sin encharcamientos.
Luego, en los hoyos de plantación he usado otros compuestos. Estas plantas, como dijimos, precisan tener hierro a su disposición. Como de momento la aportación de azufre no habrá hecho efecto, he preferido incorporar en el hoyo de plantación un poco de quelatos de hierro para que tan pronto se desarrollen las raicillas lo tengan a su disposición en el suelo que las rodea. 
En algún caso como en la plantación del grosellero he aportado también un poco de cenizas de la chimenea de casa a falta de harina de huesos que se me había terminado. Los groselleros precisan que en el suelo donde crecen haya grandes cantidades de potasio. La carencia de potasio provoca que la planta presente rápidamente los síntomas de su déficit.


Fertilizantes y abonos.
Cualquier fertilizante equilibrado puede valer. Poner especial cuidado en que no contenga dosis excesivas de nitrógeno para no provocar un crecimiento desmesurado del follaje que suponga la merma de energías para formar frutos. 
Si se prefiere los compuestos orgánicos, son idóneos los que son a base de pescado, sangre y huesos. Hoy en día podemos encontrarlos a la venta en cualquier gran superficie.
En caso de que las plantas presenten déficit de hierro, sería aconsejable la incorporación de un poco de quelatos de hierro.
Acolchado:
Y por supuesto, un acolchado compuesto de elementos orgánicos es imprescindible. Un par de veces al año, en primavera y otoño.
Esta capa de acolchado mantendrá el suelo alrededor de las raíces húmedo y evitará tanto los efectos del frío como los del calor excesivos si no porque la materia orgánica acabará por ser transportada por los distintos microorganismos y gusanos del suelo a las capas más profundas, sirviendo de alimento para las raíces.
Para el acolchado podemos aplicar una buena capa del compost que hagamos en el jardín o una generosa capa de humus de lombriz.


Riego:
Es de vital importancia que el sustrato en el que crecen estos arbustos de baya tenga siempre cierto grado de humedad pero por supuesto el suelo no debería permanecer nunca encharcado. Si hemos proporcionado una buena mezcla en la zona de plantación esto no ocurrirá. Será una zona con capacidad de retención de humedad pero con capacidad también para drenar el agua sobrante.
La capa de acolchado ayudará a mantener la humedad en torno a las raíces pero aúna sí, en verano y cuando están formándose los frutos de debemos descuidarnos con la hidratación y hacer los aportes de agua necesarios.
Por cierto, aconsejo desde aquí un estupendo librito que, junto a los consejos de amigos con experiencia me han servido para orientarme en la preparación del suelo y en la plantación de estos arbustos que cultivo por primera vez. Se trata de "Frutas de jardín" de Stefan buczacki. de la editorial Tursen Hermann blume Ediciones. No estoy segura pero en la página de alguna librería creo haber visto que estaba descatalogado. De todos modos, deciros que es posible encontrarlo todavía sin dificultad alguna en librerías de segunda mano. Me parece un libro claro, ameno y con esquemas muy ilustrativos. Todos los libros de Buzacki que tengo me parecen muy pedagógicos y me resultan muy agradables de leer.

3 comentarios:

  1. Toda esa preparación te ha dado sus frutos, por la entrada que vi este año, yo he debido de hacer algo mal, porque están algo mustias, la verdad que tengo un lío de términos.... me podrías orientar con unas dudas, quizá son preguntas muy tontas pero me estoy iniciando y no me aclaro la verdad, cuando mencionas materia orgánica, a que te refieres? mantillo, humus, sustrato, o estiercol; la tierra de castaño es lo mismo que la tierra para rododendros?, el sustrato vegetal que es?, el estiercol bien fermentado es mantillo o el estiercol de caballo que te venden y por último el acolchado de elementos orgánicos que puede ser, mencionas el humus de lombriz, puede ser también corteza de pino?. Madre mía vaya tocho he puesto :(, Muchas gracias. Saludos.

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    1. Uff...no sé si podré responder a tanta pregunta!! Vaya lío tienes de términos ajajjajaja Es que estás mezclando en tus preguntas peras con manzanas...
      De todos modos todas estas preguntas que formulas están desarrolladas de forma muy extensa y detallada en los distintos artículos. Usa el buscador del blog (arriba a la derecha) e introduce el término que desees buscar. Te saldrán todas los post que hablen de él.
      Busca compost, acolchado, sustrato... y verás que hay muchísimos artículos.
      Intentaré responderte de forma muy muy resumida porque hacerlo en profundidad requeriría escribir un par de artículos jajajaja.
      Son términos que no siempre usamos con propiedad y que a su confusión contribuye el que en cada región se llama de una forma a los distintos productos.
      No sabría dar una definición técnica de MATERIA ORGÁNICA pero creo que no voy desencaminada si digo que son los restos vegetales y animales descompuestos en mayor o menor grado.
      EL HUMUS es la materia orgánica totalmente descompuesta por la acción de los microorganismos e insecto del suelo como las lombrices.
      EL COMPOST es un fertilizante natural que se puede elaborar en el jardín en montón o compostadora y que se forma por fermentación de los restos vegetales, poda, cenizas, cáscaras de huevo, yerba cortada...etc que vamos agregando a la compostadora. Después de meses de elaboración y darle la vuelta puede usarse en el jardín o huerto.
      EL MANTILLO es compost muy maduro, muy fermentado. Viene a ser un compost viejo. Es cuando el composta ya lleva mucho tiempo madurando.
      EL ESTIÉRCOL son los excrementos de animales (oveja, caballo, vacuno...) que se utiliza en el jardín o huerta como fertilizante orgánico y que debe estar maduro cuando se utiliza y no fresco puesto que quema las plantas.
      EL SUSTRATO es el término que se utiliza para designar cualquier medio en el que hacemos crecer las plantas. Está elaborado mezclando distintas enmiendas. En su composición y dependiendo del cultivo pueden intervenir turba, arena, perlita, etc, en más o menos proporción
      No debe confundirse sustrato con EL SUELO...que es la parte superior de la tierra del jardín. Es la parte dónde hay actividad biológica. En el suelo hay materia orgánica, humus, microorganismos, insectos...
      El compost, el mantillo, el sustrato, el estiércol...todos contienen materia orgánica en mayor o menor medida.
      LAS PLANTAS ACIDÓFILAS como los rododendros, calas, hortensias, etc...requieren para su cultivo de un sustrato o medio dónde crecer que tenga un pH bajo, es decir, que sea ácido.
      LA TIERRA DE CASTAÑO antes provenía del suelo dónde se cultivaban castaños y de los troncos podridos. Pero creo que ya no se comercializa.
      Lo que se venden son SUSTRATOS para el CULTIVO DE PLANTAS ACIDÓFILAS (como el rododendro) que llevan en su composición mezclas de materiales que dan como resultado un pH bajo
      LA TIERRA VEGETAL en teoría es la tierra extraída de los primeros 30 cm del suelo. Se usa para rellenar zonas de plantación en el jardín. Pero en realidad muchas veces te venden tierra que vienen de capas mucho más bajas y por tanto de mucha peor calidad porque tienen muy poca materia orgánica.
      No, el mantillo es mantillo y el estiércol es estiércol jajajaja
      El mantillo proviene de restos vegetales como te he comentado arriba y el compost de la descomposición de restos vegetales.
      ACOLCHADO...capa de distintos materiales con la que se cubren las plantaciones y que protege el suelo de erosión, cambios de tempeeratura y pérdidas de agua. Esta capa puede estar compuesta por materiales orgánicos o inorgánicos.
      Así si pones grava o plástico sobre el suelo usándolo como acolchado estarás poniendo un acolchado de material inorgánico, que no se degradará ni nutrirá ni enriquecerá el suelo.
      Si por el contrario utilizas materiales que tengan materia orgánica (como cortezas trituradas, paja, hojas de pino, hojas secas, césped seco, compost, estiércol fermentado, etc... se trataría de un acolchado con materia orgánica.
      Espero que haya contribuido a aclararte un poco más las cosas. Un saludo.

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  2. Muchas gracias, al fin se me aclara el cacao mental que tenía jajajaja. Saludos

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