sábado, 27 de agosto de 2016

Remodelación del camino del seto norte del jardín con un asiento de piedra para descansar

Hace cosa de año y medio hicimos los primeros trabajos sobre este seto. Es una zona difícil por la pendiente del terreno. Se trata de una franja de jardín que recorre su lateral norte desde la casita de madera hasta la esquina NE dónde hace poco terminamos la construcción de una rocalla y unos bancos con traviesas y piedra. Podéis ver este trabajo pinchando: AQUÍ
Pensé que había terminado esta zona y que era cosa de esperar que crecieran las plantaciones que hice en su momento e ir añadiendo poco a poco más entre aquellas primeras.
Pues no. El tiempo te pone en evidencia los problemas y dificultades. Pero además según se van transformando otras zonas del jardín ves que se precisa también nuevas remodelaciones en las zonas anexas. Ya se sabe, esto es como el cuento de nunca acabar. Afortunadamente!!
En este año y medio he visto varios problemas. A saber:
La cosa es que al tener el borde del seto tanta pendiente y no contar más que con unas cuantas piedras para sostenerlo, el acolchado resbalaba hacia abajo y terminaba siempre en el camino. Entre los pájaros que escarban en él en busca de bichos y yo que siempre ando trajinando con las mangueras arriba y abajo y que termino siempre prendiéndolas en troncos, piedras y demás y arrastrando el acolchado por todas partes.
Un segundo problema que me originaba este seto era su mantenimiento que me resultaba sumamente difícil. Podía acceder sin dificultad a la parte superior desde que hice en dos puntos del seto unos escalones con bloques de hormigón. Que por cierto, están horribles y que tarde o temprano tendré que sustituir. ajajjaaj Veis. Nunca se termina!!! :) Quitar las malas hierbas, aplicar capas de materia orgánica, acicalar las plantas, los trabajos de poda y demás en la zona superior del seto no era difícil, ya digo.
Otra cosa era la parte inclinada. Sostenerte con los pies en ángulo durante mucho rato asentada en un terreno sumamente inclinado era francamente cansado y si a la vez estás agachada quitando malas hierbas...pues eso, no hace falta más explicación!! jejeje. Además, al pisar en esta pendiente, la tierra terminaba desmoronándose también hacia el camino. Sin mencionar lo sumamente dificultoso y cansado que era estar mucho tiempo en un terreno tan inclinado.
Añadiría además que el camino resultaba desde el inicio excesivamente rectilíneo con poco atractivo. No había sorpresa ni las suficientes variaciones!! Desde el inicio se divisaba en su totalidad el final y eso me parecía que restaba sorpresa y calidad al diseño. Me apetecía imprimirle más entrantes y salientes en su perfil de manera que el camino resultara menos recto, más rico en detalles en sus bordes.

Más problemas ajajja: Para realizar el camino he tenido que nivelarlo horizontalmente. Del lado que toca el seto no había problema pero el otro lado, el que da a la pendiente del terreno no había forma de mantener su borde en condiciones. Por mucho que intentara compactar la tierra, las carreras del perro, el paso de la carretilla y mi propio trasiego hacía que constantemente se desmoronara este borde del camino.
Y un último inconveniente. Hasta ahora han sido muchas las veces que trabajando en esta zona he echado en falta un lugar dónde sentarme un rato a descansar entre trabajo y trabajo o simplemente disfrutando de la sombrita un rato. Poner algún tipo de asiento pensé que era imprescindible.

Estas razones eran suficiente para afrontar otra nueva remodelación pero si soy sincera probablemente las hubiera aplazado para más adelante. Así quedó a finales de 2014 y en la siguiente fotografía es el estado actual. Se nota el cambio eh!! jejeje






A continuación otro par de fotografías comparativas. Me encanta ver fotografía de este tipo dónde se puede comparar perfectamente como tu propio trabajo y esfuerzo transforma el jardín poco a poco :)

Pero la razón que me ha llevado a afrontar ahora este cambio es que nos encaminamos al otoño. Un momento en el que todos los jardineros hacemos las nuevas plantaciones y realizan los trasplantes de los ejemplares que se precisa. Si no hacía la remodelación ahora hubiera sido retrasar un año al menos las plantaciones de esta zona ya que resulta inútil plantar algo en un espacio que sabemos que no van a seguir creciendo en ese lugar. De ahí que, sí quería poder plantar los ejemplares definitivos en este espacio debía contar con la infraestructura realizada.
Como sabéis quienes de vosotros seáis lectores habituales, he terminado de arreglar la esquina NE del jardín hace tan solo unas semanas. Como he comentado alguna vez pretendo que ese espacio sea con el tiempo (Cuando las plantaciones adquieran el tamaño necesario) un espacio apartado. Un lugar más recogido que el resto del jardín. Un rincón dónde estar de forma más íntima y en el que la mayoría de visitantes no mantengan actividades en él. Me gustaría tener aquí un sitio para descansar leer o simplemente pensar mientras disfruto de las bonitas vistas que hay desde allí.
Aclaremos que aunque quizás estrictamente no podría llamarse jardín secreto dado que es visible desde la rampa del coche pero voy a seguir usando este término para aclararnos. De todos modos esta rampa no es el acceso habitual a esta zona así que la que usamos la mayor parte de las veces es el camino cuyos cambios os muestro hoy.
Es mejor que os muestre un plano de esta zona de mi jardín. Aquí se ve el recorrido del camino, lo que para aclararnos podemos llamar jardín secreto y el camino de bajada hacia la rampa del coche mediante la escalera de piedra.
Quizás es preferible simplificar un poco este plano eliminando las plantas y sustituyéndolas por puntos. Creo que facilitará mis explicaciones.
Aquí, a la hora de decidir la ubicación de este "semicierre" (menudo palabro!!!) que finalmente he decidido y que permitirá tapar un poco de la vista la entrada al jardín secreto, he contado como siempre con la inestimable ayuda de mi gran amiga Claudia. Horas y horas de charla y montones de fotografías enviadas entre ambas. Yo enviaba la foto con garabatos que intentaban explicar mis ideas...ella la devolvía a veces con los suyos y durante horas hemos discutido mil aspectos, mil detalles...Qué divertido es compartir este tipo de cosas con ella. De verdad!! No sé ni como puede llegar a conocer con tanto detalle mi jardín sin haberlo visto nunca!! Pero lo conoce...le muestras cualquier fotografía y sabe decirte a qué rincón pertenece y desde dónde está tomada ajajjaaj Su capacidad espacial es asombrosa!! Puedo asegurar que nadie de las personas que han visto mi jardín, lo conoce con tanto detalle y profundidad como ella!! Es genial esta Claudia!!
Y entre risas, intercambio de fotos, planos, medidas, datos, cafés e incluso en alguna ocasión, lo que ella llama "copetín" y que yo lo uso como me da la gana aplicándolo a una simple copita mientras charlamos... hasta que entre las dos hemos decidido dónde haríamos el "cierre". No es un lujo contar con una ayuda así? Lo es. Sin duda!!
Es increíble como aunque no se conozca un jardín personalmente alguien que le pone empeño, que te aprecia y precisamente por eso invierte su tiempo en mirar montones de fotografías..puede ayudarte tanto y tanto en el diseño de algunas cosas y como nos podemos entender beneficiándonos de las facilidades que permite Internet. Que gran cosa esto de la Red . No es cierto? Desde aquí, agradecimiento más profundo a Claudia por su gran generosidad y paciencia conmigo!!
Este camino que recorre el seto norte llega un momento en que se bifurca justo dónde está plantado un rosal en medio del camino (Rosa 'Jude the Obscure'). A la derecha se convierte en un camino que bordea los bancos de piedra y desde allí pueden bajarse la escalera de piedra que lleva hasta la rampa del coche o bien seguir bordeando la terraza superior accediendo a ella a través de unos escalones de madera y piedra que os mostré en la entrada anterior.
El otro ramal de la bifurcación sería el que llevaría a lo que estrictamente yo considero el jardín secreto. Este acceso es el que me interesaba disimular un poco.
Podría haber hecho plantaciones justo dónde está el rosal ubicado en medio del camino y cerrar ópticamente este acceso pero eso hubiera encorsetado en exceso esta zona apartada y tranquila que os describo. La hubiera reducido en exceso. Mi pretensión no era crear una barrera infranqueable de plantas con un acceso pequeño que convirtiera esta terraza debajo del pino en un lugar demasiado constreñido. Quería algo más ligero y poco rígido. y que a la vez no cortara del todo este pasillo que hay entre el garaje y el seto norte. Prefería que la vista pudiera llegar hasta casi el fondo del jardín porque así no le resta amplitud.
He decidido "crear" un primer "cierre pero no del todo" jajja Ampliando un trozo de seto hacia el camino  formar una especie de estrechamiento en él y que convierta los pocos metros que quedan hasta el rosal en algo así como una antesala a la zona del jardín secreto.
Una planta alta y de ramas arqueadas bien ubicada hará poco visible la entrada a este jardín desde la mayor parte del recorrido del camino  Esto será, como digo, cuando las plantas crezcan pero de momento los cambios en la estructura del camino están hecho. Ahora es cuestión de elegir bien las plantas y tener algo de paciencia. Todo llegará!!
Tenía claro que arcos de madera no era acertado poner. Ya tengo dos. Distintos pero dos. Uno en el portón de entrada a la casa dónde hicimos una fuente de piedra. El segundo es el portón de entrada al huerto, en la zona central del jardín. Ni más arcos ni más puertas. 
Tampoco quería un muro que ópticamente dividiera de un modo demasiado duro y rígido. Aunque mi jardín es muy grande y hubiera permitido una separación total de un trozo de él, dividirlo totalmente con la construcción de muros o paredes no es algo que me apetezca hacer. Prefiero un diseño más natural.
La vista desde la parte inferior de la terraza donde están los bancos de madera me parece muy bonita. No quería perdela con un cierre dividiendo del todo este camino. Esta solución por la que he optado me permitirá seguir viendo el camino desde este punto.
Tras mucho darle vueltas al tema al final la forma de intentar lograr lo que yo deseo ha sido "adelantando" una parte del borde derecho del camino creando una especie de rocalla dónde una Kerria japonica multiflora cuando crezca ocultará el jardín secreto. Algo así:

De esta forma el jardín secreto será una zona algo apartada del resto cuando los arbustos crezcan pero no me dará una sensación de claustrofobia que era otro tema que me inquietaba un poco.
Como el resultado final solo se podrá comprobar cuando las plantas se hayan consolidado y adquieran un tamaño más respetable...ahora mismo no puedo tener la certeza de haber acertado. En todo caso lo que sí he resuelto es el resto de problemas que me originaba este sector tal como estaba hasta ahora.
El acolchado será más fácil que se mantenga en su sitio. Estos nuevos bordes con pedrolos para sujetar la tierra me facilitará el mantenimiento en cuanto a malas hierbas y cuidado de las plantas y annque sigue existiendo una inclinación las propias piedras contendrán el terreno y no se desmoronará.
Como dije antes había que solucionar el problema del borde derecho del camino en las zonas en las que comienzan los dos caminos de bajada hacia la zona central del jardín. He pensando que la mejor forma de solventarlo seria usando unas buenas traviesas de madera.
No tengo demasiado seguro que en el futuro no ponga una capa de jabre sobre este camino del que hablo hoy. Ello obligaría a elevar unos centímetros el nivel actual del mismo. Si ponía las traviesas con cemento sería difícil subirlas al nuevo nivel. No he usado cemento, las hemos clavado con varilla metálica sobre el suelo muy, muy bien compactado.
Por último, ahora el camino no es monótono. Creo!! :)  Tiene sus entrantes y salientes y es mucho más diverso.
Decidido el resto de temas restaba la solución del problema del asiento. Creo que decidir dónde van los puntos se asiento en un jardín es sumamente importante. Máxime si no se trata de mobiliario de jardín que se pueda trasladar. Así que hay que pensar muy bien dónde los ubicamos.
Para mí era imprescindible que el lugar dónde hacerlo fuera agradable para estar incluso en las horas centrales del día.
El tronco de la encina en la primera remodelación que hice del seto ya lo borde con piedras por su parte superior y preferí mantenerla así fuera del seto. Al estar bastante cerca de la valla divisoria crea una zona en la que el camino se amplia.
Este espacio está rodeado de árboles. Dos olmos y un enebro por el sur que junto con la encina convierten este punto en un lugar sumamente agradable dónde en verano incluso en los días más calurosos se está bastante más fresquito por efecto de las sombras que se proyectan sobre él durante todas las horas de sol más fuertes.
No era cuestión de desaprovechar este hecho.  Estaba claro!! Había que hacer un banco en ese punto. Estamos ya en agosto y como es lógico la trayectoria del sol ha cambiado con respecto al solsticio de verano así que como en alguna ocasión he dicho, me han resultado de gran ayuda las fotografías de sombras" que guardo y que he tomado sobre el 22 de junio. Momento en que el sol está en su punto más alto. 
Si alguien tiene interés en este artículo sobre las sombras puede pinchar en el enlace. Antes de decidirme del todo he comprobado en estas fotografías que desde las doce en adelante esta zona no recibe los rayos del sol. En invierno por el contrario será un punto también muy agradable ya que al tratarse los dos grandes olmos de árboles caducifolios permitirá que el banco esté soleado y sea agradable estar un rato sentada ahí.
Pero además del tema de sombras había que asegurarse de la visión que se tendría desde él.  No era cosa de hacerlo enfrentado hacia una vista que no interesara. Precisamente para tener una visión cómoda de todo el jardín central he girado levemente la orientación del banco separándola en su lado derecho un poquito del seto. Desde este punto se ve la bajada a los bancos de madera debajo de los pinos, buena parte del centro del jardín y el inicio del camino en la casita de madera.
Al comprobar la panorámica que se disfrutaría desde este punto una vez hecho el banco saltó a la vista que el Loropetalum chinense 'Fire dance' entre el enebro y el tronco del olmo sobraba. Era tan claro que molestaba ahí que reconozco que he estado tentada por un momento y casi he caído en la tentación de trasplantarlo a una ubicación correcta. Pero no, estamos en verano aún y decidí ser prudente y dominar mi impaciencia. Cuando llegue el otoño lo retiraré de ahí, sin duda!!
Pero había que decidir "el modelo" de banco que se haría. Hace nada terminé los dos bancos de traviesas de madera y piedra. Unos días después puse en la terraza superior debajo del pino algo que no es exactamente un banco pero que además de para poner macetas puede servir en un momento dado para sentarse un rato en él. Madera y piedra. Los dos elementos que dominan en mi jardín.
No he querido repetir los modelos pero indudablemente tenían que ser con los mismos materiales que uso en todas las zonas que voy remodelando en mi jardín. Debo decir que estaba casi decidida a hacer nosotros mismos un banco de madera con aspecto rústico pero al traer los pedrolos que nos han servido para los cambios en este camino vi dos piedras grandes y planas. Fantásticas para hacer el asiento con ellas!!
Llenas de líquenes y musgos...qué hermosura. Verdad? :) Pero qué dificultad ajajjajaj A ver, explico lo de la dificultad. Si se hubiera tratado de hacer una especie de prisma con cemento y piedra no hubiera tenido problema alguno. Pero yo no quería eso. Quería algo con aspecto muy natural, muy rústico. Además si os fijáis en las piedras no son planas por debajo si no que presentan una arista lo que dificultaba muchísimo el asiento.
Colgaré en estos días un artículo explicando como hemos hecho varios de los detalles que os muestro en este camino: los escalones con traviesas para sostener el borde del camino que da hacia la pendiente que presenta el jardín; este banco que veis y la propia colocación de las piedras que forman parte del seto. Seguramente puedan servir a quienes tengan estos mismos problemas en su jardín.
Bueno pues así ha quedado. Yo creo que se ha resuelto los problemas que tenía hasta ahora y sobretodo se ha creado un espacio absolutamente agradable para estar.
Debo decir que me costó no sentarme la misma tarde que hicimos el banco ajajjaaj Así soy de impaciente y que a la mañana siguiente lo primero que hice qué fue? Está claro ajajjaja tomarme mi taza de café cómodamente bajo la encina y disfrutar del sonido de las hojas movidas por la brisa. Qué gozada!! Me alegro muchísimo de haber hecho este banco. Tan sólido, tan cómodo!!

Consideré la posibilidades ponerle respaldo pero no. Pienso que el Pittosporum tobira 'Nana' plantado detrás y a cierta distancia para darle espacio para crecer es mejor idea. Eso creo...
Como siempre, molidos de cansancio pero las agujetas se irán en unos días y este camino seguirá embelleciéndose conforme pasen los años sobre él y yo (espero) podré seguir disfrutando bajo una cúpula de árboles del fresquito en verano y del tibio sol en invierno...



lunes, 8 de agosto de 2016

Tutorial para realizar escalones de madera y piedra en el jardín.

En el último post os mostraba las reformas que habíamos hecho en la esquina NE del jardín, un espacio protegido todo él bajo la copa de dos grandes pinos. En ella habéis visto unos escalones hechos con traviesas de madera y piedra. 
Alguno de vosotros me habéis enviado correos pidiéndome que explicara como se han realizado porque ellos tenían la necesidad de hacer algo semejante en su jardín y no sabían muy bien como afrontar el trabajo.
Sé que este tipo de entrada puede despertar poco interés en quienes no precisen de realizar trabajos semejantes en su jardín pero para quienes contemplen la posibilidad de afrontar ellos mismos la realizar de unos cuantos peldaños éste artículo puede valerle de orientación. 
Son muchos los jardineros que se ven en la tesitura de tener que realizar accesos de un nivel a otro del terreno de su jardín. En ocasiones unos simples escalones solventan el problema. Estos que hemos hecho nosotros no son de los más fáciles porque van haciendo curva y porque al estar en un lateral de la terraza nos convenía hacerlos muy, muy sólidos para que el conjunto de ellos además de servir para subir del nivel del camino al de la terraza, cumpliera también la función de sostén del terreno de esta terraza que al no ser tierra compactada de forma natural, podría en algún momento derrumbarse o deslizarse.
Se trataba como podéis ver en esta imagen de una rampa con un inclinación no demasiado acusada. Como la terraza queda a la izquierda de la rampa la idea era que los escalones fueran girando ligeramente también a la izquierda y una vez ya casi a nivel de la terraza, hacer dos últimos escalones para llegar a su nivel superior.
Replantear unos escalones no es una labor que se haga en unos minutos. Hay que comenzar a trabajar y preparar todo el terreno, pero sobretodo "replantear" el trabajo de forma muy exacta, de modo que el resultado final sean escalones de la misma altura, sin inclinaciones que no deseemos y en la orientación que precisamos.
No es que sea difícil. No lo es, pero sin duda es un trabajo que hay que afrontar con paciencia y estar muy seguros de cómo empezar a hacerlo. Evidentemente un albañil profesional no tendrá dificultad alguna pero el que no lo es...pues eso, que entraña algunos problemas. Es mejor invertir algo de tiempo en pensar y repensar cómo plantearlo que comenzar sin estar seguros y tener que rehacer el trabajo. Pensemos que se trata de piedras y cemento. Es decir, materiales que no son fáciles de retirar una vez puestos y secos.
Lo primero será pensar en qué características queremos que tengan los peldaños que construiremos. En nuestro caso queríamos que esta escalera fuera muy cómoda tanto en la altura de cada peldaño como en su anchura. Una contrahuella (parte vertical del escalón) de 15 cm es una altura cómoda. No son escalones altos en absoluto y se suben y bajan sin problema ninguno. Una huella (parte horizontal del escalón, dónde se apoya el pie) de 40 cm como mínimo podría estar bien. No podrían ser igual de anchos en todos sus puntos por un hecho obvio y es que la escalera va girando hacia la derecha. Luego de la parte derecha (lateral contrario a la terraza) deberían ser algo más anchos.
En todo caso el alto de los escalones no puede decidirse en función solo de nuestra voluntad. La cantidad, altura de los escalones y anchura de su huella, está en función del desnivel que hay que salvar y de la longitud de la rampa sombre la que se asentarán dichos escalones o dicho de otro modo, del ángulo de esta rampa.

En esta imagen vemos que de tener una rampa con un ángulo muy grande, nos obligaría a salvar la altura de la escalera de dos formas posibles: o con más escalones de huella estrecha y contrahuella bajitat o, con menos escalones de huella más ancha pero deberán ser más altos los escalones. 
En este caso concreto la pendiente no era muy inclinada así que nos podíamos permitir escalones de unos 15 cm con huellas bastante amplias. Las traviesas miden 10 cm de altas, añadiendo 5 cm más de contrahuella con cemento y piedras, darían la altura.
Bien, escalones de 15 de alto por mínimo de 40 cm de ancho, Toca clavar bien en el suelo las varillas que servirán para establecer los niveles inferiores  y superiores de los escalones así como para determinar su ancho.
Este aspecto es determinante. La perfecta horizontalidad de los escalones, sus proporciones y demás aspectos, dependerá de la corrección en el marcado de los niveles en las varillas.
Ayudándonos de un buen nivel, cordel y lápiz iremos señalando los niveles en las varillas. Un buen sistema es hacerlo con el típico lápiz de carpintero de dos colores..
Estando totalmente seguros de las mediciones y niveles que hemos hecho, retiraremos la parte de tierra que se precisa para poner en su lugar las traviesas y las piedras y cemento que formarán más tarde el propio escalón.

Hay terrenos que podrían trabajarse con una simple pala. El mío en esta zona es pura roca. Así que cincel y maza!! y a quitar todas las piedras que sobran hasta dejar la zona totalmente despejada para insertar en cada lugar las traviesas y el material que constituye cada escalón. Es importante retirar cualquier material que nos estorbe posteriormente para la realización del trabajo. Si quitamos algo de roca o de tierra demás, se arregla fácilmente metiendo cemento. Por el contrario que queden rocas o terreno que luego moleste según vamos construyendo los escalones, solo dificultará y ensuciará el trabajo.
jajajaj Esta es la base de las escaleras...toda la rampa es así, pura roca!! No hace falta decir la cantidad de material que hemos extraído de ahí y lo que ha costado ir rompiendo con paciencia las piedras golpeándolas con tesón hasta que se fraccionaban en porciones más pequeñas y podíamos ir sacando trozo a trozo.
Aquí vemos el terreno rebajado y libre de piedras dispuesto para comenzar a hacer los escalones. Es preferible comenzar de los escalones de abajo hacia arriba. Unas cañas presentadas en lo que serán los escalones nos dará una ligera idea de como van a quedar. En este punto si no nos gusta su distribución aún estamos a tiempo de cambiar el ancho o incluso la dirección de alguno de ellos.
Prepararemos las traviesas. Primero cortándolas de las dimensiones que se requieran comenzando de un lado y cuando se está a punto de llegar con la sierra la cara opuesta, daremos la vuelta a la traviesa para evitar con ello que las fibras de la madera se desgarren al separarse ambas partes.

Para anclar cada traviesa a los escalones hemos clavado de forma cruzada dos púas de buenas dimensiones cuyas cabezas hemos doblado hacia la madera. En segundo lugar  clavando en su parte inferior y de forma cruzada dos púas de buenas dimensiones en sus dos extremos y que habremos doblado un poco hacia la madera con la idea de que una vez sobre el cemento las púas se claven sobre él anclando sólidamente la traviesa al cemento de la base del escalón.
Ubicamos todas las traviesas en su sitio y comprobamos que ninguna piedra que sobresalga del suelo nos molestará para situarlas correctamente.
Ya tenemos las varillas clavadas, los niveles establecidos, las traviesas cortadas y con los anclajes clavados por debajo. EStamos seguros de la ubicación de cada escalón!!
Es el momento de mojar bien tanto las traviesas como la tierra sobre la que comenzaremos a hacer los escalones para que el cemento se pueda adherir a ellas.
Vertemos una buena capa de cemento en la base del escalón de manera que una vez presione la traviesa sobre él quede de una altura de 5 cm (+ 10 de la traviesa, son 15 de escalón) y colocaremos encima la traviesa golpeando con el mazo hasta que la altura total sean los 15 cm que buscamos. En todo el proceso usaremos el nivel para comprobar continuamente que la traviesa se halla perfectamente nivelada en los dos sentidos.
Mientras el cemento de esta base va fraguando  podemos colocar las pequeñas piedras que se insertarán en el cemento de la contrahuella por debajo del nivel de las traviesas con cuidado de que ninguna sobresalga en exceso.
De esta manera colocaremos todas las cinco traviesas que constituirán los cinco escalones. 
Como este trabajo no es rápido de ejecutar y estamos en verano siempre mojaremos con algo de agua la base del suelo dónde se asientan los escalones así como las traviesas recientemente colocadas para que el cemento que iremos añadiendo posteriormente se pegue bien a los elementos ya instalados y al propio suelo.

Igualmente mantendremos en agua las piedras que iremos usando para rellenar los escalones. Es un modo que de éstas queden mejor adheridas al cemento dónde se insertarán.
Ahora es cuestión de ir construyendo la segunda parte de la huella (la primera son las traviesas ya colocadas) a base de rellenarla de cemento dónde insertamos piedras. Con una buena cantidad de cemento sobre el terreno de cada escalón, iremos insertando piedras procurando que la cara que quedará visible sea bastante lisa para que podamos pisar con facilidad sobre los escalones sin que haya piedras que suban por encima de las traviesas y provoquen tropezones.
Un listón grueso de madera nos servirá para, poniendo un nivel sobre él, ubicar un extremo en la traviesa del escalón y colocada y el otro en las piedras con las que estamos rellenando. Pequeños golpes de maza irán resituando las piedras hasta que su nivel superior esté al de las traviesas. 
Los escalones en su parte interna se incian justo en las rocas de la terraza pero su parte externa, la del lado del arriate, quedará visible, así que es preferible que en el cemento de este lateral se inserten piedras. Pienso que queda mucho mejor rematado y se ve mucho mejor ubicados en el arriate.
Ante de que el cemento de las juntas seque totalmente, quedaría repasar con un llaguero entre las piedras de las huellas de cada escalón eliminando el sobrante de cemento de ellas. Cuando las pusimos  procuramos que el cemento cubriese bien las separaciones entre ellas y recién colocadas queda un exceso de cemento y de no repasar estas llagas quedarían demasiado lisas, anchas y artificiales.
Estamos en verano y el cemento seca con excesiva rapidez. Es preferible ayudar a que este secado se haga lo más lento posible. Para ello todo el conjunto se rocía muy ligeramente con agua. Ojo!! rociar, no encharcar!! ya que un exceso de agua quitaría toda la fuerza al cemento.
A la mañana siguiente volvemos a rociar con algo de agua y así lo repetimos dos o tres veces al día durante los tres días siguientes. Esto dará dureza al cemento.
Este sería el trabajo de escalones terminado. Como veis la escalera parece "desnudo". Los escalones están bien hechos pero no están "integrados" en el trabajo de la zona. Parecen que son algo aparte, que no forman parte del conjunto de bancos y rocalla.

Se hacía imprescindible poner más piedras en el lateral de los escalones que toca la terraza para dar continuidad al conjunto. De otra parte es una zona en la que buscaba un aspecto rústico. Demasiadas aristas visibles de estos escalones!! Esta integración la hemos hecho a base de disimular la esquinas de algunos peldaños poniendo algunos pedrolos tapándolos un poco. Así la escalera parece salir de la terraza y deja de ser un elemento aislado para convertirse en un elemento más del conjunto. No os parece? :)
En fin, así es como hemos hecho este trabajo. Espero que a alguno de vosotros esta explicación os haya parecido suficientemente clara para ayudaros en vuestro trabajo. Estoy a vuestra disposición para responder a cuántas preguntas me hagáis sobre este aspecto dentro de mis limitaciones, claro!! Nosotros no somos profesionales, tan solo gente mucha, mucha volutad!! Sin duda la voluntad mueve a veces más montañas que saber las técnicas. La necesidad hace que aprendamos y busquemos soluciones.